Un año después de que consiguiéramos firmar, con el Gobierno regional, un acuerdo para consolidar y mejorar la calidad del empleo en el Servicio de prevención selvícola y defensa del patrimonio natural, la plantilla de la adjudicataria de este servicio público sigue manteniendo congeladas sus retribuciones, sin obtener el reconocimiento profesional como bomberos forestales y sin el desarrollo efectivo del resto de las medidas comprometidas.
Desde la externalización de este servicio público, el colectivo de trabajadores y trabajadoras que lo prestan han ido instalándose en un progresivo deterioro de sus condiciones de trabajo, viéndose afectados, tanto por la inestabilidad que les ha supuesto ir pasando de una concesionaria a otra, como por la elevadísima discontinuidad de sus jornadas a lo largo del año (más del 80% de la plantilla mantiene relaciones contractuales de carácter fijo- discontinuo).
A ello viene a sumarse la congelación, desde el año 2012, de unas retribuciones mileuristas, en las que no se reconoce ni la peligrosidad ni penosidad de los trabajos que realizan; el continuo retraso de su reconocimiento profesional como bomberos forestales y la falta de una adecuada reglamentación del trabajo en festivos, de su obligada disponibilidad y de la realización de horas extraordinarias, que prácticamente invalida su derecho a la conciliación de la vida personal y familiar con la laboral.
Es por todo ello que, desde UGT, reclamamos el desarrollo íntegro e inmediato del acuerdo con el que nuestro sindicato consiguió el compromiso de la CARM, hace ahora un año, para dar solución a algunos de estos problemas, en particular los referidos al definitivo impulso de la acreditación profesional y el sostenimiento de los efectivos a lo largo del año, a través de la oportuna modificación del contrato público.
Al mismo tiempo, instamos a la parte empresarial a avanzar en la negociación de un nuevo convenio colectivo para poner fin a la pérdida de poder adquisitivo que arrastran ya desde hace más de siete años estos trabajadores, reconocer retributivamente las duras condiciones en las que desempeñan su labor y desarrollar adecuadamente sus derechos en materia de conciliación, formación y seguridad y salud laboral.
Entendemos que la actual situación de indefinición gubernamental y la pasividad empresarial no pueden seguir utilizándose para bloquear o desoír unas reivindicaciones que, no solo son justas para los trabajadores, también imprescindibles para que un servicio tan sensible e importante como éste, para la seguridad de las personas y nuestro patrimonio medioambiental, se lleve a cabo con personal dignificado y reconocido, y con la estabilidad y recursos adecuados.
Con ese objetivo, UGT estudiará en los próximos días, con los trabajadores afectados, el establecimiento de un calendario de movilizaciones.